Alerto, por tanto, de la última idea puesta en circulación desde el FMI: lo que tienen que hacer los españoles, los portugueses y los griegos para salir de la crisis, mejorando la competitividad, es bajar el salario de los trabajadores. Desde la frialdad de los gabinetes de estudios es seguro que esta sugerencia pueda contar con respaldos documentados. Desde una perspectiva política, mínimamente sensible al sentimiento ciudadano, parece una propuesta intolerable. Nadie tiene la conciencia de que los salarios de los trabajadores ibéricos y griegos sean, ni siquiera iguales, sino mucho más bajos, que los de los países más competitivos. No está tan claro si eso ocurre con otras retribuciones.
Prefiero leer, y contribuir a divulgar, las declaraciones de un empresario español, del área de la innovación tecnológica, Alfons Cornellá, que se arriesga a decir que saldremos de esta crisis trabajando y con ideas. Un empresario que apunta a los distintos sectores en los que España tiene muchas cosas por hacer, recordando algunas que ya se están haciendo. Quisiera que se escuchara con atención a Cornellá cuando pide que se pongan a trabajar a las mejores mentes del país en grandes proyectos que lo transformen, empezando por la educación.
Ante la sospecha creciente de que la tentación es acudir al fácil recurso de hacer caer el peso de la crisis sobre quienes no son sus responsables- y hay que elogiar el esfuerzo del actual gobierno por asegurar las pensiones y extender la cobertura del paro- sería recomendable atender a las reflexiones de quienes no se rinden al desánimo. Como un comentarista anónimo de las declaraciones de Cornellá que narra su propia experiencia. La resumo: Pidió un préstamo a su padre y a un banco para poner en marcha una empresa de software. Ambos se la denegaron. A continuación `pidió el mismo dinero para casarse y comprar un piso. Se lo dieron…y luego él montó la empresa y ya ha dado empleo a seis trabajadores. ¿Será una anécdota o una pista a seguir?