Los análisis sociológicos están detectando signos de inquietud e incertidumbre entre la opinión pública ante el discurrir social. En poco tiempo la fe en el progreso histórico y la conciencia de unos avances continuos, que se inauguró prácticamente con la Revolución Francesa, está siendo sustituida por actitudes de preocupación que se hacen más patentes en coyunturas de crisis económica y de desorientación política, como las que se están viviendo en nuestros días.